Propósitos 2020: Objetivos

Si ayer era el turno de la retrospectiva del 2019, hoy toca definir los objetivos para el 2020. Me estaba costando escribir esto antes de año nuevo pero, después de que el bueno de Bonilla me mencione en su artículo, no queda otra. Sin presión.

A partir de los resultados de la retrospectiva es fácil identificar algunas áreas claras de mejora.

Objetivos

Recuperar un buen estado físico y mental

Salud y estado físico

Como buen introvertido a veces necesito un rato conmigo mismo para recargar pilas. Antes de emigrar a Barcelona ese rato solía consistir en 45 minutos de ejercicio, 45 minutos de spa y un premio en forma de zurito, pintxo y periódico en un bar de camino a casa. Me ayudaba a estar al día, disipar el estrés y sentirme bien conmigo mismo.

Una de las primeras cosas que descubrí en Barcelona fueron los Frankfurt’s. Dejé el gimnasio y el spa, y cambié el modesto zurito con pintxo por un par de medianas y un perrito caliente cocido en aceite. El fin de semana la dieta se complementaba con una oferta de seis fartons a un euro para desayunar, de una de esas cadenas que salen en «Equipo de Investigación». Y, de vez en cuando, las cervezas a la salida del curro en Trovit se complementaban con la pizza más grasienta que he probado jamás: un auténtico insulto a la cocina italiana. Sorprendentemente, eso repercutió en una ganancia neta de veinte kilos en siete años. Quién lo iba a decir.

De vuelta a Vitoria, va siendo hora de recuperar las buenas costumbres.

Mi humilde marca personal antes de la epopeya calórica catalana estaba en correr la San Silvestre en un tiempo prudencial. Nada de medias maratones: una carrera popular de algo menos de siete kilómetros antes de ir a por las uvas, sin más aspiración que demostrarme que podía hacerlo. Correr (y acabar) la San Silvestre parece un objetivo asumible en un plazo de un año. Para poder medir el avance hacia ese objetivo puedo fijarme en la pérdida de peso, que aliviará el esfuerzo y el impacto en mis rodillas, y en cuánta distancia soy capaz de correr en una hora sin mediar RCP.

Mens sana in corpore sano… ¿y qué más?

Además del mens sana in corpore sano que aparece en la intersección de todos los propósitos de año nuevo del mundo mundial, recuperar tiempo de calidad para mí mismo y para la familia y amigos es un gran objetivo.

Parte del cansancio acumulado este año se debe a que no estaba durmiendo las suficientes horas ni con la suficiente calidad de sueño. El ejercicio y la pérdida de peso ayudarán, pero debo asegurarme de respetar al menos ocho horas de sueño cada día.

Al menos un par de veces al mes, quedar con amigos y familia aunque sólo sea para hacer un vermú. Y al menos una vez al mes, escaparme con Sheila a comer o cenar fuera de casa. Se lo merecen, y yo también.

Cuando era más crío devoraba libros. Cuando llegué a la facultad las novelas de Stephen King y los tejemanejes de Clancy cedieron terreno al libro del dragón, las obras de Tanenbaum y otros tochos que, aunque por el nombre parezcan salidos de Hogwarts, poco tienen de liberadores. Este año empecé a leer Bellas Durmientes y Never Split The Difference. No he acabado ninguno de los dos, y el plan es tan ambicioso como para querer acabar ambos (se lo merezcan o no) y leer al menos otros tres libros no relacionados con tecnología este año.

Podría decir que con este ya van tres artículos en 2019, un artículo técnico sobre Git y dos no relacionados con tecnología: la retrospectiva 2019 y este que estás leyendo. ¡Tachán! Intentaré que el año que viene la retro y los objetivos no sean parte del mínimo de tres artículos que quiero escribir sobre temas no tecnológicos.

Colaborar con la comunidad tecnológica de Álava

Hay un emocionante cultivo de startups alavesas creciendo al calorcito de BIC Araba y algunos remarcables ejemplos de buen hacer como On4U y Globe Testing en Vitoria-Gasteiz. También hay algunas iniciativas para animar la comunidad tecnológica de Álava, pero seguro que se puede hacer aún más y quizá yo pueda echar un mano.

No sé si hubiera podido aprender la mitad de lo que he aprendido en Barcelona, si hubiera tenido la mitad de oportunidades, de haberme quedado en Vitoria en su día. Me gustaría ayudar a que eso cambie para otros. A David Montero lo tengo «abrasao» a mensajes, pero no he llegado a tomar un triste café con él para conocer más de cerca lo que hacen en BIC Araba, y va siendo hora de arreglar esto. Me encantaría echar una mano a alguna startup alavesa si puedo, así que si estás arrancando un proyecto en Álava y crees que puedo ayudar, déjame un mensaje.

En Enero comenzaré a mentorizar a un alumno de la EHU con un currículum brillante del que seguro que aprenderé cantidad. Espero que la experiencia sea enriquecedora para ambos, que pueda aportarle algo desde las canas (de la barba) y que siente un precedente de algo que me apasiona hacer: aprender y compartir con otros. Aunque no que sea de forma oficial, si crees que puedo ayudarte a ti o a alguien que conoces tomemos un café cualquier día y hablamos.

En Barcelona tuve oportunidad de conocer a Factoría F5 y Codebar, dos organizaciones que ayudan a acercar la tecnología a colectivos con poca representación en nuestro sector con los que ThoughtWorks colabora. Sé que F5 tiene sede en Bilbao; si alguien conoce algo parecido en Vitoria, o se quiere liar la manta a la cabeza para montarlo, que cuente conmigo.

En la escala más cercana, Gasteiz Developers organiza de vez en cuando meetups locales. Intentaré ponerme en contacto con ellos para dar al menos tres charlas este año, o invitar a gente de Barcelona a que venga a comer unos pintxos y hablarnos de lo que están haciendo.

Desarrollo profesional

Será que estoy a punto de alcanzar esa edad en la que uno descubre el sentido de la vida, el universo y todo lo demás, pero el cuerpo me pide empezar a pensar qué viene después.

Estoy seguro de que este objetivo y el anterior están interconectados, incluso siendo independientes y pudiendo tener éxito o fracasar estrepitosamente cada uno por su cuenta. Me gusta aprender y compartir con los demás, y eso va a ser una parte fundamental de mi desarrollo profesional ahora y en el futuro, como lo ha sido siempre con mayor o menor acierto.

Tengo claro que el trabajo remoto es la modalidad en la que mejor puedo gestionar mi tiempo y conciliar trabajo y familia, como más cómodo y productivo me siento. Salvo necesidad u oportunidades absolutamente excepcionales, no volvería a trabajar en oficina. Lo único que podría mejorarlo es una semana laboral de 32 horas que me permita abarcar otros proyectos. A título experimental los dos últimos años he acumulado mis vacaciones restantes en cada viernes de Noviembre y Diciembre, y me funciona para descansar más y dedicarme a otras cosas. Puede que esto sea demasiado ambicioso y no tenga las bases para poder conseguirlo, pero al menos intentaré averiguar cuáles son esas bases. Me costó tres años pasar a remoto y regresar a Vitoria, y aquí estamos. Seguro que algo puedo hacer.

Tengo que ponerme la pilas de nuevo con el Máster en Sistemas Inteligentes y recuperar el ritmo en IA y Big Data. Y quiero seguir aprendiendo sobre plataforma y trabajando con Go. Conseguir el certificado de AWS estaría bien, pero sólo es la guinda.

Respetando los límites que me he marcado será difícil poder abarcar además algún side-project. No debería ser imposible poner en marcha al menos un proyecto por pequeño que sea a lo largo de todo el año, pero quizá lo más inteligente es usar la clásica técnica del «dosporuno»: buscar que poner en marcha un proyecto vaya de la mano con algún otro objetivo como los de continuar aprendiendo Go y plataforma, de modo que no consuma más esfuerzo por sí mismo.

Leer y escribir más a menudo es una de esas cosas que arrastro en los objetivos año tras año. Veremos si esta vez consigo leer al menos tres libros técnicos y escribir otros tantos artículos.

Recapitulando

A lo largo del artículo he mencionado algunos objetivos, resultados clave e iniciativas:

  • Correr y acabar la San Silvestre
    • Resultados clave:
      • Correr al menos 7 kilómetros seguidos en 60 minutos.
      • Perder al menos 15 kilos.
    • Iniciativas:
      • Retomar la rutina de ejercicio al menos una hora dos veces por semana.
      • Limitar el cerveceo a los fines de semana y, como mucho, un día entre semana.
      • Establecer una dieta equilibrada y seguirla a rajatabla, salvo excepciones justificadas.
  • Recuperar tiempo de calidad para mi, mi familia y mis amigos
    • Resultados clave:
      • Quedar con familia y amigos al menos dos veces al mes.
      • Salir con Sheila a comer o cenar fuera de casa al menos una vez al mes.
      • Dormir al menos ocho horas al día.
      • Leer al menos tres libros no relacionados con tecnología.
      • Escribir al menos tres artículos no relacionados con tecnología.
    • Iniciativas:
      • Me despierto a las 7AM. Me acuesto a las 10PM. Eso deja un margen de error de una hora para las ocho horas de sueño necesarias.
      • El trabajo/estudio entre semana empieza a las 8AM y acaba a las 7PM. Cualquier cosa no acabada pasa al día siguiente.
      • El trabajo/estudio el fin de semana acaba el sábado a las 12AM. Cualquier cosa no acabada pasa al lunes.
      • Eliminar cosas que consuman tiempo, foco o esfuerzo.
      • Hacer una lista de sitios que Sheila y yo queremos visitar y planificar los viajes.
  • Colaborar con la comunidad tecnológica de Álava
    • Resultados clave:
      • Dar/organizar al menos tres charlas en Vitoria-Gasteiz.
      • Ayudar al menos a tres personas/organizaciones a alcanzar sus objetivos.
    • Iniciativas:
      • Contactar con BIC Araba para ver si puedo ayudar a alguna startup.
      • Contactar con Gasteiz Developers para ver si puedo ayudar y concretar fechas y temas.
      • Contactar con F5, Codebar y el Ayuntamiento de Vitoria para ver si existen organizaciones locales de apoyo a colectivos con poca representación en tecnología con las que pueda colaborar.
      • Publicar en el blog una aviso y forma de contacto para que cualquiera pueda pedirme que le eche una mano.
  • Desarrollo profesional
    • Resultados clave:
      • Superar al menos el 70% de la carga lectiva del Máster en Sistemas Inteligentes.
      • Obtener una puntuación superior al 85% en al menos el 80% de las tentativas de prueba de la certificación AWS.
      • El emulador de Gameboy es capaz de ejecutar parcialmente al menos el 25% de los juegos con controlador MBC0.
      • Leer al menos tres libros técnicos.
      • Escribir al menos tres artículos técnicos.
    • Iniciativas:
      • Al menos dos horas al día entre semana, complementadas con hasta cuatro horas adicionales el sábado por la mañana, dedicadas al Máster
      • Realizar al menos dos pruebas de examen AWS al mes.
      • Buscar colaboración para el emulador.

Y así, muy de tapadillo y un poco a trompicones, he bocetado unos propósitos para 2020 basados en OKRs. Ahora sólo queda lo más difícil: revisarlos en un año y ver cuánto he sido capaz de alcanzar, o si esto sólo ha sido un fútil ejercicio de aplicación de OKRs.

¡Feliz 2020!

1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.